lunes, 3 de abril de 2017

A l@s jinetes del nuevo amanecer



#Tebanos
La palabra coraje deriva de la palabra francesa 'coeur', y etimológicamente, significa 'la habilidad de defender el propio corazón o el propio núcleo'.


Argonautas,
jinetes del nuevo amanecer:
- Cabalgad
hasta el alba,
que nada os detenga.

Id lejos
con vuestra misión.

Confiad
en el viento
en la madera
en el fuego
en la tierra.

Sed fuentes de mares
y nuevos océanos.

Argonautas,
amados jinetes
de la aurora
que las conciencias
despierta:
- Ha llegado la hora.

Es tiempo de tocar
horizontes
y traspasar umbrales.

Haced de vuestro camino
inspiración
y testimonio
de esta vida linda,
humana,
brutalmente
abierta
que nos ha sido dada.

Amados y amadas mías,
trascended en la sombra
y respetad la oscuridad
pues no hay
tormenta que sea más sagrada
que la palabra, la obra,
el espíritu y la compasión
que os llueve en El Centro
y estáis obligados
a cantar.

Id en paz,
amados,
amadas mías,
mensajeros del Coraje,
comprometidos
con vuestro tiempo
y mandato.

- Es la hora.

Ya tañen las campanas
y los ángeles os resguardan.

Temed no obstante
el exceso de luz,
y como armadura,
prended el día de vuestra partida
el arco de la fe
a vuestros pechos.

- La fe sangra
siempre ahora
en vuestros corazones.

Argonautas,
amados, amadas,
jinetes de la risa,
del canto,
del llanto amargo
que purifica con música
y las almas sana,
salid a los senderos,
a las carreteras,
a las autopistas,
a las pistas de despegue,
a los cielos y a los subterráneos,
mezclaos con la gente
y sus anhelos,
vivid,
compartid,
amad,
danzad,
despertad,
mirad bien,
elegid con la fortuna
de los llamados.

- Recordad y contad
la verdad
que habéis venido
a dar.



BSO, I went too far, by AURORA.




jueves, 23 de marzo de 2017

Diálogos pensapoéticos I



Cuando el destino llamó a tu puerta,
tenías puestos los auriculares.
El Kanka
    F.- ¿Trabaja usted?
    P.- Sí, siempre. Soy pensapoadora.
    F.- ¿Para quién? ¿O para qué?
    P.- Trabajo para el amor.
    F.- Ah, lindo, lindo trabajo. ¿Y en qué consiste?
    P.- Verá, es muy variado y ecléctico. Diverso. De divers-i-on.
    F.- Hmmm...
    P.- Consiste en cantar, bailar, poemar, versar, caminar, contar, escribir, respirar, a veces incluso bufar...
    F.- Hmmm... Interesante. ¿Qué obtiene con su trabajo?
    P.- Canciones, coreografías, poemas, versos, senderos, complicidad, cuentos, escritos, aire, a veces incluso vuelo...
    F.- Hmmm... Interesante. ¿Observa algún cambio con su trabajo?
    P.- Cada día. Me hace mejor persona trabajar para el amor. ¿Usted a qué se dedica?
    F.- Hmmm... Trabajo para el pensamiento. Hago preguntas.
    P.- Ah, preguntas... Interesante.
    F.- Soy filosofadora.
    P.- ¿Y para qué pregunta?
    F.- Para saber, para conocer, para crecer, para mejorar, para seguir, para esperar...
    P.- Hmmm... Interesante. Las preguntas nunca se acaban... Como el amor. ¿Y le interesa la respuesta o solo la pregunta?
    F.- Hmmm... Interesante.

(Pausa larga con nube.)

    P.- ¿Qué obtiene con sus preguntas?
    F.- Aforismos, conocimientos, tratados, datos, análisis, algunas desesperanzas...
    P.- Hmmm... Interesante. ¿Observa algún cambio con su trabajo?
    F.- Siempre tengo más preguntas que hacer.

(Pausa larga con rayito de sol.)

    P.- ¿Qué le parece si cantamos?
    F.- ¿Para qué?
    P.- Parapapá, paramamá, parapimpomperosi, parapimpomperono, paratitititití, paramimimimí...
    F.- Vale.
    P. y F.- Parapapá, paramamá, parapimpomperosi, parapimpomperono, paratitititití, paramimimimí...

BSO. Pudo pasar, de El Kanka.
(*) Foto de Gertrudis Losada Alva.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Instrucciones para llorar




Es recomendable para llorar
tener un alma grande
y transparente que conserve
porosidades y un nivel medio 
de humedad.

Si el alma se reseca hay que sacarla
a la calle cuando llueve 
o llevarla al bosque a la hora del rocío.

Es imprescindible que el alma llore húmeda.

Si el alma ya está seca
conviene rezar fuerte desde el corazón
auscultando el cielo y pisando fuerte
la tierra con pies descalzos.
Aunque no se tenga fe
y la esperanza esté menguando.
Pues conviene usar la palabra 
sagrada como raíz del núcleo
que nos incendia.

La poesía también sirve para orar.
Igual que cualquier canción 
de cualquier raza, tribu,
cultura humana o extraterrestre
que acune la vida.

A Dios y al amor 
se llega por la oración
sincera,
entre otros caminos.

De mucho invocar
siendo este acto origen divino
quizás emociones a algún ángel
y son los ángeles los que transmiten
las verdaderas necesidades del universo
cuando Dios descansa, crea, ora o medita.

Cuando el alma de tan seca
se resquebraja,
su crujir en ocasiones puede alcanzar
la compasión de las criaturas del cielo
y de los subsuelos,
se sabe que hay grietas 
que son canales directos
con la divinidad
cuando la esperanza se ha extinguido
y el olvido del amor amenaza
con poblar de ceniza el mundo.

Es recomendable para llorar
olvidarse del pudor, la vergüenza infantil
o el sentido del ridículo.
Son emociones éstas que construyen
diques para el buen discurrir de la lágrima
hacia el sentir propio y ajeno 
durante el recorrido sanador
para el que te ha sido enviada.

Es recomendable para llorar
asegurarse de que salen todas y cada una
de las lagrimas convocadas.
Una lágrima no nacida
puede convertirse,
en el mejor de los casos, 
en moco traicionero y, 
en el peor, 
la buena educación
me obliga a emitir silencio
en este verso.

Por último recordar
que los seres humanos
sin alma 
también están invitados
al baile del llanto.

Quizás al principio
no estén familiarizados
con el arte de conmoverse
pero en ocasiones
ha habido esfuerzos
que han sido recompensados
con el latir de los tiempos.

Cuenta una vieja leyenda
del jardín Edén
que una vez un ser humano
sin alma fue dotado de la cristalina
sal anímica
el día que una de sus lágrimas piedra
rozó el ala derecha de un ángel 
y le despertó una sonrisa irisada
de cosquillas.

Cierto es que no es frecuente
ganarse un alma gracias al llanto
pero a veces pasa
y es bonito, justo recordarlo.

Conviene destacar que el diluvio universal
fue llanto pío ofrendado al género humano
como segunda oportunidad.

Es recomendable para llorar
permitir que el otoño florezca 
en primavera y viceversa
mientras amanece
en el puente de los enamorados.

En fin, en general,
es recomendable
para llorar, llorar sin más
y dejarse llevar por el arrullo
de nuestras aguas.


Santa Coloma de Gramenet, lunes 12 – domingo 18 de diciembre de 2016

BSO. Crying, de Roy Orbison por KD Lang.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Algo muy grande




#Tebanos
Un día vamos a hacer
algo muy grande.

Algo que va a resonar
firme en la eternidad
del Universo.

Pero ese día sin tiempo
ni calendario
ya fijado en el firmamento
de la Humanidad
va a ser apenas un suspiro
de Dios
que habrá que integrar
con humildad en el devenir
de los días cotidianos.

Pues solo la disolución
de la grandeza
en la cotidiana tristeza
tiene sentido en nuestra historia.

Lo grande es imposible
de medir sin la existencia de lo pequeño.

Algo muy grande,
algo inolvidable.

Algo que cuando ya no estemos
una estrella
el cordón umbilical de un gusano
cósmico
el agujero negro de una medusa
incluso una lluvia térmica más allá
del horizonte de los Comodoros
o de las últimas luces de Andrómeda,
dará cuenta de lo que fuimos
de lo que quisimos latir
de lo que siempre seremos
en la memoria de Dios.

Jamás hemos importado
menos que ahora
y sin embargo la TIERRA
nos dicta
con caligrafía compasiva
el olor de nuestras grutas.

Quizás todo ya ha ocurrido.
Y lo hicimos.
Algo grande, algo realmente grande
que sigue resonando tan fuerte en la eternidad
que nos parece que todavía tiene que pasar.

Otros fuimos en otro tiempo
y en otra dimensión.

Otros somos.
En este verso.
En esta aurora revelada.
En la humedad del porvenir.

Y ahora, de nuevo, volvemos
a ser su FE y su ESPERANZA.

Nuestra FE y nuestra ESPERANZA.

Como el milagro
de una lágrima.



BSO, Across the universe, por Rufus Wainwright

miércoles, 5 de octubre de 2016

Última parada: Seguir



A Consuelo Trujillo,
que siempre que te acercas a ella, te abre la puerta de lo extraordinario.

Cuando tocas lo extraordinario
luego se hace difícil
volver a la humildad
de la propia vida,
haciendo ver como
que no ha pasado nada,
como si no te hubieras
encontrado de frente
con lo que eres
con lo que puedes llegar a ser
-quizás no ahora mismo
quizás un poco más adelante
quizás no siempre solo a veces-.

Entonces recolocas
la hora del despertador
cambias la canción
vas a la peluquería
a que te corten el pelo
en plan Dalila
abres la ventana
y te dices con cierto fastidio:

- Jódete, que además
hay sol.

¿Será que todo lo experimentado
ha sido solo el reflejo del sudor
en el lago de la verdad?

¡Anda que no!

No sabes si olvidar si recordar
si olvidar recordando si recordar olvidando
o darte un sopapo en plena nostalgia
en el corazón de ese sopor lento
con el que tropiezas a cada rato.

Suerte que en tu desesperación
por regresar a la antigua calma
has abierto todas tus libretas
y has encontrado
una frase que te regaló NER
en su libro de memorias.

Las cosas nunca volverán
a ser lo que eran
pero pueden ser buenas.

Y en un rapto de fe
te dices a ti misma
¿y si fueran mejores?

Esto no ha hecho más que seguir.


(*) Foto de Gertrudis Losada.

BSO, The sound of silence, by Simon & Garfunkel



domingo, 25 de septiembre de 2016

SEPTIEMBRE




Las fronteras sangraban
de miedo
y los cuerpos se precipitaban
en las alambradas.

No necesitábamos ver.
Lo sabíamos. Lo palpábamos
en los pétalos de la margarita.

Muchos poetas cargaron sus bolsillos
de piedras y cuchillos
y ascendieron a las cimas
de las montañas.

Había en cada esquina del mundo
un guardián defendiendo
el final, los finales.

Dispuesto, preparado.
Entrenado contra la palabra furcia.

Esperábamos los crepúsculos
y atendíamos sus círculos.

Aceptamos la puerta abierta.

¿Qué otra cosa podíamos hacer
desde la aurora de la desesperanza?



Septiembre pertenece al micro poemario  
Alma_ñaque, de Laura Freijo

(*) Foto de Gertrudis Losada.

BSO, Hope There's Someone, de Antony & The Johnsons

domingo, 21 de agosto de 2016

Algunas cosas que te indican que estás empezando a madurar



Tus tintes de pelo cada vez son más claros. Es cuestión de tiempo ser rubia: lo sabes y te gusta.

Los niños y las niñas te llaman señora y sus madres sonriéndote les dicen, no molestes a la señora.

Tu ropa interior es negra desde hace algunos años y de pronto has empezado a incluir de nuevo el color.

Lloras cuando te da la gana y no te importa que te vean. 

Comienzas el diario por Internacional y le encuentras todo el sentido del mundo a las películas de la guerra civil española.

Los boleros te aburren y bailas ópera descalza en las mañanas calurosas de verano.

A menudo te sientes mejor sola que acompañada.

Toleras lo cercano al corazón y te sacan de quicio las aberraciones, sean del tamaño que sean.

Los días de lluvia te germinan, el sol te parece que sale siempre por Antequera y la luna te es propicia, crezca o se desvanezca.

Incluyes pescado en las comidas y le has pillado el punto a las lentejas de verduras.

Rebajas el estrés con el aire acondicionado de los supermercados y te alegras el día que recibes el cheque ahorro.

Pintas la casa, te sientes orgullosa al contemplar el blanco de la pared y te la suda triunfar de otro modo.

Sabes que cuando anhelabas la fama y el reconocimiento en los libros de texto fue para huir de los idiotas del cole que pensaban que por jugar a juegos en los que se suda las chicas eran monstruos.

Adelgazas la ironía para no ofender y caes en algunas trampas de la trascendencia.

Has descubierto al fin que el amor romántico no es la meta, ni el sexo una condición especial de la técnica y que la felicidad conduce por otra vereda.

Hay días en los que aceptas que no puedes cambiar el mundo.

Te duele en el alma que la actriz que encarnó a la Caponata muera.

Empiezas a ser consciente de tu respiración y en breve vas a practicar meditación.

No esperas nada, caminas a ver qué pasa.

Te levantas en el cine antes de que acaben los títulos de crédito aunque te sigue fastidiando que en la tele los corten.

Hablas sola y no entra en tus planes hablar con Dios un día.

Piensas en adoptar niñas, niños, pero no todavía.

Lees libros de ensayo y libros sagrados de todas las culturas que caen en tus manos.

Cada día valoras más la etimología y cómo construye las frases la gente.

La regla es uno de los mejores inventos de la naturaleza, deseas que el cosmos de tu genética te la conserve muchos años.

Sabes que en los pequeños gestos y en el silencio anida la grandeza de la persona.

Intuyes que la mayor grandeza es saber desaparecer a tiempo.

Tu risa cada día es más escandalosa y placentera.

Es tan corto el ahora y has perdido tanto tiempo en el ayer y en el mañana, que ya no quieres saber nada ni de melancólicos ni de videntes.

Sientes que estás preparada. ¿Para qué? No lo sabes y qué.

Te sobran todos los adverbios, la mayoría de adjetivos, gran parte de las conjunciones adversativas -las negativas- y sobre todo las conjunciones causales porque porque porque porque...

En tu escala de valores gana puestos la sensatez y la locura solo emerge en contadísimas ocasiones, la última vez que se manifestó fue el día del fin del mundo.

Ya no quieres saberlo todo. De hecho, hay tantos días en que no quieres saber nada que amanecer es el mayor milagro.

Sabes que solo has despertado a ratos, a ratitos.

La gente depresiva ya no te parece misteriosa.

Los quejicas te ponen a parir y los mentirosos te hacen gracia si no te afectan.

Menos es más y lento es rápido, aunque no lo parezca.

Ser, representar y parecer no son lo mismo y ya no te engañan.

A veces te quedas en silencio y te encanta que no pase nada.

Sabes que tienes tanto que agradecer y a tanta gente que confías que se den por aludid@s en este paraverso.

Saboreas las miradas de verdad y sabes que tu mayor tesoro es el album en el que albergas 'las mejores miradas que le han dedicado a Laura'.

Soportas mucho peor la hipocresía y celebras la autenticidad y la espontaneidad.

Amas sin ton ni son a los niños, a las niñas, a las abuelas y a los abuelos y sabes que las tuyas velan por ti allá en lo alto.

Cumplir años es una de las mayores alegrías del calendario, después de comprobar que sigues jugando al baloncesto mejor que cuando tenías quince años.

Algunas diferencias las arreglarías a hostias y luego compartirías cerveza, sin acritud.

Crees con mayor fuerza, si cabe, en el poder del perdón, en el poder de la verdad y en el poder de la reconciliación aunque no te engañas: el mundo sería un lugar más sano sin algunos infectos seres humanos.

Oras en cada poema por la redención de tu alma para que cuando tú no seas tú, quien la herede sepa que la cuidé.

Distingues entre sinceridad y honestidad, y puestas a escoger, te quedas con la primera.

Sabes que no eres la mejor persona del mundo aunque siempre andes intentándolo por no se sabe qué estúpidas razones y creencias, pero tampoco eres la peor aunque no te avergüence reconocer tus miserias, que mira que son feas cuando asoman.

Benditos sean los momentos frívolos que nos relajan de la insoportable intensidad del trascender.

El tiempo es el rey y la generosidad la reina, aunque no siempre se avengan.

Eres fan de la ligereza y la liviandad.

La belleza procede del horror y da paz, es curioso.

Los conflictos en la ficción, lejos.

Mejor conservar la tierra que la revolución.

Qué pocas cosas son importantes en dónde vives, pero anda que no eres capaz de cualquier cosa por ellas.

(To be continued)


Foto de Gertrudis Losada